Primera consulta
Valoración inicial
En la primera consulta conocemos el punto de partida del paciente: su peso, sus objetivos, su rutina diaria y sus necesidades principales.
También revisamos si existen patologías, medicación, alergias, intolerancias o cualquier aspecto que pueda influir en su alimentación.
Encuesta dietética
Realizamos una encuesta dietética para conocer cómo come el paciente en su día a día.
Valoramos sus horarios, el número de comidas, dónde suele comer, qué alimentos consume con más frecuencia, qué le gusta, qué no tolera y qué dificultades encuentra para seguir una alimentación saludable.
Plan nutricional
personalizado
Con toda la información recogida, elaboramos un plan nutricional personalizado.
Este plan se adapta a los objetivos del paciente, sus hábitos, su estilo de vida y sus necesidades individuales.
Consultas de seguimiento
Revisión de
evolución
En las consultas de seguimiento revisamos cómo ha ido la pauta anterior y cómo se ha sentido el paciente durante el proceso.
Hablamos de las dificultades que han aparecido, de los cambios que han sido más fáciles de aplicar y de los aspectos que necesitan ajustarse.
También resolvemos dudas para que el paciente pueda continuar con más seguridad y claridad.
Control del
progreso
Durante el seguimiento valoramos la evolución del paciente de forma global.
Tenemos en cuenta el peso, las medidas, la adherencia a la pauta, la energía, la sensación de bienestar y los cambios en sus hábitos diarios.
Esta revisión nos permite saber si el plan está funcionando correctamente y qué modificaciones pueden ayudar a seguir avanzando.
Ajuste de la pauta
nutricional
En cada consulta, la pauta puede modificarse para adaptarse a la evolución del paciente.
Modificamos la pauta cuando es necesario para que sea más fácil de seguir, más variada y más ajustada a la realidad de cada persona.
El objetivo es que el paciente aprenda a organizar mejor sus comidas y a mantener una alimentación más autónoma y sostenible.
