Primera consulta
Consulta inicial
online
En la primera consulta realizamos una valoración a través de formato online para conocer el motivo de la consulta, los objetivos del paciente y su situación actual.
Durante esta primera valoración revisamos los hábitos alimentarios, los horarios, el número de comidas al día, la rutina diaria, las preferencias alimentarias, posibles patologías, medicación, alergias o intolerancias.
Peso, medidas
y datos iniciales
Después de la consulta inicial online, indicamos al paciente cómo registrar su peso y sus medidas de forma sencilla desde casa.
No es necesario ningún material complejo. Explicamos qué datos necesitamos, cómo tomarlos correctamente y cuándo repetirlos para poder valorar la evolución durante el tratamiento.
Pauta nutricional
personalizada
Con toda la información recogida durante la consulta online y los datos enviados por el paciente, elaboramos una pauta nutricional personalizada.
El objetivo es que el paciente tenga una guía clara, práctica y adaptada a su situación, orientada a mejorar sus hábitos, controlar el peso y avanzar de forma progresiva.
Consultas de seguimiento
Revisión de
evolución online
Las consultas de seguimiento se realizan normalmente cada una o dos semanas, según las necesidades del paciente y el criterio del profesional.
En estas revisiones valoramos cómo ha ido la pauta anterior, qué dificultades han aparecido, qué aspectos han resultado más sencillos y qué cambios necesita el paciente para seguir avanzando.
Control de
evolución
Durante el seguimiento revisamos la evolución del paciente de forma global, teniendo en cuenta el peso, las medidas, la adherencia a la pauta, la sensación de bienestar, la energía, la organización de las comidas y los cambios en los hábitos diarios.
Esto permite valorar si el tratamiento está avanzando correctamente y realizar los ajustes necesarios para que el proceso sea más efectivo y sostenible.
Ajuste de la pauta
nutricional
En cada consulta, la pauta puede modificarse para adaptarse a la evolución del paciente.
El objetivo es evitar la monotonía, mejorar la adherencia y enseñar al paciente a construir una alimentación cada vez más autónoma y sostenible.
A lo largo del proceso, el paciente aprende a organizar sus comidas, introducir nuevas opciones y entender mejor cómo alimentarse según sus objetivos.
