¿Qué es la Perimenopausia?

¿Qué es la Perimenopausia?

Es la etapa previa a la menopausia.

Atrofia  vaginal

La  atrofia vaginal es  uno  de  los  principales  motivos  de  consulta  en  la  mujer  postmenopáusica, que se traduce en  síntomas  como la  sequedad, prurito  vaginal, molestias  escozor  e  incluso  en  ocasiones,  si es  intensa, dolor  con el  coito. Fundamentalmente se  debe a  un déficit  en  la  producción ovárica  de  estrógenos (hormona  femenina)  la cual a  partir  de  esta  edad  va  progresivamente  disminuyendo, lo que  se  traduce  en  una  alteración de la  maduración y crecimiento  del epitelio vaginal, un descenso progresivo en la vascularización de los tejidos vaginales, así  como producción de  moco y en  una  disminución patente  de  lactobacillus  vaginal; con un aumento  del  PH  vaginal que  da  lugar  a  los  molestos  síntomas.  La  edad  de  presentación es  variable, y aunque  afecta  fundamentalmente  a  mujeres  postmenopáusicas,  puede  darse  en  períodos  previos  a  la  menopausia, y aunque  no es  premonitorio ni especifico de  la  misma, supone los  primeros  indicios  fisiológicos para  el  periodo  subsiguiente. El diagnóstico de  la  atrofia  vaginal  no  necesita  de  una  prueba  específica  o biopsia . Basta con una  buena  historia  clínica,  los  síntomas, como la  sequedad  vaginal o dolor con el  coito (dispareunia)  y la  edad  para  el  diagnóstico  de  sospecha, llegando  a la  confirmación con una  exploración ginecológica  sencilla.

Tratamiento de  la  atrofia vaginal

El tratamiento  de la  atrofia  vaginal  se  basa  fundamentalmente en  un cuidado  adecuado  de la  piel  y mucosa  de  la  zona.

Estilos de vida:

Factores  como  el  sedentarismo  o el  sobrepeso  se  relacionan  con mayor  prevalencia  síntomas de  atrofia vaginal. Otro  factor  como  la  frecuencia  en  las  relaciones sexuales  es  un factor  protector  para  esta  patología. Y factores  como  el  tabaquismo  activo no se  relacionan claramente  con el  aumento en la incidencia  de  síntomas pero si conocemos que es  el  factor principal  de patología grave  de tracto genital femenino, por  lo que  se  desaconseja principalmente su consumo.

Lubricantes:

El uso  regular  de  cremas  lubricantes  diarias  junto con geles  lubricantes  coitales  se  relacionan  con una  disminución del dolor coital (dispareunia) y aunque no  revierten los cambios  producidos  en  el  epitelio de  la  mucosa  si mejoran  significativamente  esos  síntomas  y son considerados  de  primera  línea  en  mujeres  con síntomas  leves  moderados. Entre  los  hidratantes  vaginales  destacan los  compuestos  con ácido hialurónico  que  tiene  una  gran capacidad  para  retener  agua  e ir  hidratando  de  forma  progresiva  junto  con la  propiedad  de intervenir  en  el  proceso  de  reparación tisular  ( Muvagyn). También  geles  lubricantes  que  contienen liposomas  policarbofílicos,  que  intervienen  de  forma  efectiva   en  el  proceso  de  hidratación (Rosaltrof vaginal)  o  las  cremas  a  base  de  glicerina  como  componente  principal  ( Ainara) que  puede  ser  usado  como  intravaginal  como  para  el  coito. Estas  cremas  han de  ser  utilizadas  2 ó 3  días  a  la  semana,  mejorando  los  síntomas  pero  no  hay  evidencia  de  mejorar  la  maduración del  epitelio como  si  lo  hacen los  estrógenos  tópicos .En cuanto a  geles  lubricantes  coitales  existen  multitud  de  preparados para  facilitar  las  relaciones  sexuales  cuando  estas  son dolorosas por  falta  de  lubricación ( K-Y lubricante,  VV isdin …) Son productos solubles en agua, en base de aceite, glicerina o silicona,  no  así la  vaselina,  sobre todo si  se  utiliza  preservativo  ya  que  daña el  mismo.

Terapia hormonal.

La eficacia del tratamiento hormonal sustitutivo para los síntomas ligados a la atrofia vaginal está bien establecida, aunque  se  deben mantener  a  largo plazo,  para  la  mejora  de  los  síntomas. Según los  estudios, parece  que  la terapia  local  resulta  probablemente  más  eficaz  que  el  tratamiento  sistémico  además  de  obviar  los  efectos  secundarios. Dosis bajas de estrógenos tópicos pueden mejorar además la satisfacción sexual, ya que mejoran la lubricación e incrementan el flujo sanguíneo y la sensibilidad vaginal, reduciendo la  sequedad  y el  dolor  coital. Entre los  más  utilizados  destacan  Bissel y colpotrofin.

Por último,  en pacientes  en  que  la  atrofia  es  muy importante, que  presentan síntomas  moderados  o severos, en  los  que  la  terapia  tópica  no  ha  sido  adecuada, o en  combinación se  recurre  a  la  terapia  estrógenica  sistémica con los  llamados  SERMs,  moduladores  selectivos  de  los  receptores  estrogénicos. Entre  ellos  el  Ospemiphen, (Senshio) indicado en  atrofia vulvovaginal moderada  severa, en  mujeres  postmenopáusicas  en  las  que  no  está  indicada el  tratamiento  con estrógenos  tópicos.   Mejora la sequedad vaginal y la dispareunia,  no  interaccionando  con receptores  de  la  mama o el  endometrio, y sin diferencias  significativas  en  la  incidencia de tromboembolismo venoso o eventos cardiovasculares,  por  lo que  sería el primer fármaco no hormonal que por vía oral podría administrase como tratamiento de la atrofia vaginal.

¿Qué puedo hacer para prevenir o aliviar los síntomas de la perimenopausia?

Pide información: Ginecología / Médico de Familia

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